Simplemente, vuelo del alma…

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MAREJADA *** LEJANÍAS SIN DISTANCIA ***

    Marejada

    La barca se mece vacía,
    arrecife de sensaciones
    gravitan en su interior.

    Los remos dos brazos,
    sin fuerzas que avanzan
    hacia orillas ilusionadas.

    La barca se mece en un todo
    de aguas profundas y claras,
    y encalla en los recuerdos.

    Rompe la barca cadenas
    y el ancla desliza en la arena
    mixturas latentes y plenas.

    La lágrima rueda a la espera
    de torpe e inútil ceguera,
    que priva a la barca pleamares.

    A modo de remos dos alas,
    se eleva del mar, hacia un cielo…
    y logra su anhelo…, utopía ya no ser…

    María del Carmen Menéndez García


rocío de la fuente del te quiero ***LEJANÍAS SIN DISTANCIA***

rocío de la fuente del te quiero
Dejas ensueños en mi ventana,
ventana abierta, a veces desierta…
Dejas una caricia en vana desidia,
me aferro a ella, y suave melodía
acercan las notas de férreo encanto.
Y si te hablo de mi tristeza
no es tal cosa, son esas perlas
con que el destino nos marca el llanto.
Más nunca olvides, que existen penas
de regocijo al ver que alejan de su morada,
dejando huellas desconsoladas
con plena magia de haber sentido,
de haber crecido, con su presencia.
Luego, tu sabes, todo es preclaro,
existe un rumbo maravillado,
y soy tan humana, y tan imperfecta,
que nunca logro entender la ciencia
que implica el método de la coherencia.
Y mi ventana esa al te quiero,
iluminada en alboradas
te deja cifras indescifrables,
palabras sueltas, ruedan a su aire
lo dicen todo, no dicen nada,
sólo se dejan… como tú dejas
rocío al alma por las hendijas
de mi nostalgia.

María del Carmen Menéndez García


CUATRO LETRAS… *** LEJANÍAS SIN DISTANCIA ***

Cuatro letras

Dime si le ves pasar…
es un manojo de brillos
acaparado por siempre,
más suele irreverente
salir del cofre, asustado
que se le acaban los tiempos
repite sin mucho tino,
y avanza por el destino.
Dime si le ves,
y si va desorientado
ofrécele buen reparo,
es casi un niño asustado
que quiere asirse a tú mano.
Suelen verle pensativo
quizá no queriendo
un día…ser sólo tímido olvido.
Su nombre abarca infinito,
es célula en derrotero
es el amo de mis gozos
es quién surca mis pupilas
y en lágrimas se muestra
sin ocultar su pesar,
pues de todas sus variantes
está compuesta la vida,
y es diminuto su nombre
y se convierte en gigante.
Es Amor, dime si le ves…
rebosa en vital esencia,
y dile, será mi mayor legado…
cuando deba solo quedar…
renacerá titilando estrellas
en las huellas que he dejado.

María del Carmen Menéndez García


ACANTILADO *** LEJANÍAS SIN DISTANCIA ***


ACANTILADO

Oscuridad, silencio y mis pensamientos.
Divago, confundo, realidad y anhelos,
si hace unas horas que oscile por dentro
el eterno bagaje de soñado encuentro.
Dime penumbra, dime que es verdad
que éste despertar no es efímero sueño,
dime que está luz que renace en mi pecho
al clarear el alba no apagará su destello.
Dime, que a ritmo de arcano y tiempo,
divisaré mi cielo, en el blanco puro,
de blanco sortilegio, de no ser real…
entonces te ruego, déjame en la noche
voraz, en la compañía de mi sentimiento.
Dime, si mis manos son árido espacio
para que germine el fruto más bello,
no sientas piedad, dilo sin recelo
cerraré mis ojos en piadoso reposo
y dejaré a mi alma, libre como el viento.

Maricarmen Menéndez García


CITA *** LEJANÍAS SIN DISTANCIA ***



Cita

Conversa con la noche,
la clara oscuridad es confidente,
todo lo sabe,
lo admite, comprensiva
sabe la noche,
de mil historias perdidas.
Cuando las luces se apagan
y solo estrellas iluminan,
cuando se entrega a los sueños
y continúa despierta… dormida,
comienza así su coloquio
en una cita repetida,
pues escucha y calla,
y es respetuoso silencio,
y le hace ver sus errores
modificando su día.
Noche vestida de lunas,
de guiños que al alba habita,
de preces que el cielo invita,
de paz en un vuelo… perdida.
Conversa con la noche…
y comienza un tiempo sin prisa…
lo encara con esperanza,
agradecida a la Vida,
sabe que su destino, es amar
en demasía…

Maricarmen Menéndez García


QUISE…*** LEJANÍAS SIN DISTANCIA ***


QUISE…

Una, dos, tres ternuras por día…
pinceladas, quizá en malos versos,
en mal ritmo, sin armonía,
más era así su melancolía.
Quiso más de una vez,
colocar algo de acidez
expresarse con dureza,
daba vueltas su cabeza
en formas de nueva voz
pero vio a su corazón
acurrucado en la espera…
abandonando la acción,
y continúo en su blancura
con pétalos de su rosa.
Incluso expresó con amor
las soledades y olvidos,
justificando con calma
algún ataque a su alma.
Escribir por escribir…
se dijo: no tiene caso…
y apelaba a su coherencia
escasa en esta contienda,
y con total resignación
olvidando punto y comas,
dejaba en sutil renglón
uno… dos… tres…imágenes
de su utopía, y así continúo
perseverante, dejando huellas
en tímidas letras… tardías…

Maricarmen Menéndez García


AL PASO DE LOS AÑOS…*** LEJANÍAS SIN DISTANCIA ***

 

AL PASO DE LOS AÑOS

Somos un paisaje poblado de recuerdos

somos manos que yacen al lado del sendero

en busca de reparo,

añosas, dúctiles, con ansias de ser,

todo lo dieron forjando un futuro,

y hoy, el futuro ya fue…

navegantes sin rumbo, sin puerto,

un punto impreciso que  atisba a lo lejos

quizá presagiando el clamor,

errantes mayores en busca del azul

final esperado de luz.

Más somos sólo tiempo  que nos cubre,

pues por dentro, allí dónde reviven los sueños,

llevamos los años aquellos

del radiante amor, las cálidas manos con bríos

el alma surcando confines,

y hoy, somos…cimiento, ternuras, cosecha,

con sienes nevadas, experiencia de a dos,

en plenitud y melodiosa calma

gozando el mágico legado…de nuestro amor…

 

Maricarmen Menéndez García


INCOMPARABLE *** LEJANÍAS SIN DISTANCIA ***

 

INCOMPARABLE

Que si te quiero comentan, que si te quiero, bien mío.

Es que es de mucha menta, este amor que he parido,

que no entiende de razones, que deshilacha olvidos

que se mueve por las noches, con el silencio y conmigo,

que le encandilan estrellas, que se funde con los ríos,

y cuando carece de cause, busca a la mar, por testigo.

Que si te quiero comentan, pues no hay amor como el mío,

es amor de los cantares, y cuando aquieta en su sonido

solo sale de ronda, a danzar bajo azahares, solo y desvalido,

a perfumas sus entrañas, con perlas del dulce  rocío.

Que poco entienden de amores, quienes fastidian tu abrigo.

Quieto, quédate inmóvil, apacible en nostalgias, vivo,

qué este amor aún tiene agallas, y los recuerdos su nido,

mírame, embeleso, regocijo, que se cela el firmamento

al ver en tus ojos su brillo, pues no hay amor… como el mío.

 

Maricarmen

 


APRESÚRATE… *** LEJANÍAS SIN DISTANCIA ***

Apresúrate

Apresúrate amor, que el tiempo es nada, que tus ojos ya no tiene aquel brillo, y los míos son candelas sin destino, apresúrate amor, no ves mis manos ateridas pues no hallan en las tuyas la tibieza acostumbrada, quisiera andar de prisa… es en vano, ya no tienen mis apuros aquel ritmo tan lejano, lentamente tú te acercas con las nieves del invierno, esas huellas en tu rostro cinceladas; es la obra mas perfecta de un escultor cauteloso, apresúrate amor, es solo un tramo y besarás mi rostro, y al entornar los ojos, seremos adolescentes renaciendo sin futuro.

Es la vejez, el presente y nos parece prematura, incontrolables las horas, son los goces, es la lucha, utopía constante, es la vida, todo echo, es el tiempo de recreos, volver a observar las estrellas, el milagro del firmamento, ver si sonríe la luna, es el instante amor, apresúrate que ya es tiempo…el Sol nos brinda su fulgor en el alma. Si miramos el ayer, danzaremos entre brumas y nostalgia, apresúrate amor…

Maricarmen


¿A QUIÉN SE LE OCURRE? *** LEJANÍAS SIN DISTANCIA

¿A QUIÉN SE LE OCURRE?

 

¿A QUIÉN SE LE OCURRE?

 

Su corazón de gaviota

elevándose de la tierra,

y sus quimeras eternas

de llegar a las estrellas.

Nadie le ha dicho, nada,

qué eran vuelos de poeta

qué incierta era la magia,

y sufría a su manera,

queriendo habitar en ellas.

Despertaba con el alba,

es la hora en que despereza

quién ha pasado la noche

desperdigando poemas.

Su corazón es ternura,

y no quiere, ya no acepta

que le dibujen un cielo,

sin armonías y  ausencias,

opacado firmamento

que da espalda a sus penas.

Su corazón de gaviota

herida, por inclemencias,

no comprende, cielo mío,

los dictados de la tierra.

Pues ¿a quién se le ocurre?

tener alma de poeta.

 

 Maricarmen


¡CIELO MÍO!… *** LEJANÍAS SIN DISTANCIA

 CIELO MÍO!

 

¡CIELO MÍO!…

 

(sin distancia)

 

 

Puede que no te agraden mis escritos,

que le notes carencia de armonía,

que repito con frecuencia las palabras

de un vocabulario simple, casi nada…

puede que las imágenes que te ofrezco

orfandad en lirismo, de la magia que atrapa,

y lograr que junto a mi divagues utopías

y tu corazón y el mío se suban a una nube,

nube imaginaría, dibujada en carilla blanca,

puede que no notes mi pudor, mi temblor…

al dejarte así, mis desnudos sentimientos,

al dejarte sin visos de lamento, huellas…

que derrama el corazón en asombradas pupilas,

y no logran  adentrarse a tú ternura interior.

Es constante, mi corazón, y se trepa a una cornisa

en alocado intento de caer en breve vuelo,

y anidar en el centro de tu pecho cobijado.

Puede que no te agraden y te empalaguen,

percibo cierta indiferencia a todo cuanto digo,

pues no hace que me aplaque…ni me acallen,

te dejaré un caudal de azules pensamientos

y en cada uno de sus lozanos pétalos, verás…

detalles… diáfana Luz… caricia de mis verbos.

música en silencios, no midas mi ignorancia…

que llora mi alma… si nota que no sientes…

cuanto siento…

 

10/11/2008 13:24

 

Mari Carmen

 

 

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A LA ORILLA… *** LEJANÍAS SIN DISTANCIA

 A LA ORILLA...

 

 

 

 

 

Navego por la orilla de las olas.

Borra mis huellas al verme pasar

la espuma del mar, en suave caricia.

Paseo en puntillas al filo de tu alma,

me abrazo el rocío, y, el viento del sur

acerca tu nombre, tu nombre de luz.

Un sol refulgente exhala destellos

son rayos etéreos, que suelo acariciar,

la vida me dicta, es breve el paseo

no debo perderme a orillas del mar.

Me cubre mi alma, y la noche aguarda.

Aferro a la luna un tanto distante,

y, me hundo descalza en mí soledad

y, le arrulla el oleaje, en su divagar.

Una noche serena me embriaga,

me dejo embriagar,  y, si  mi visión elevo

al azul infinito, allí anida una estrella

que es dueña, de traslucida perla

que supo, en mis ojos brillar.

Desnuda en suave andadura…

mi hondura es tan colosal…

que en las olas fundirme quisiera.

 

Mari Carmen  

 

 

01 sep. 08

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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