
Apresúrate amor, que el tiempo es nada, que tus ojos ya no tiene aquel brillo, y los míos son candelas sin destino, apresúrate amor, no ves mis manos ateridas pues no hallan en las tuyas la tibieza acostumbrada, quisiera andar de prisa… es en vano, ya no tienen mis apuros aquel ritmo tan lejano, lentamente tú te acercas con las nieves del invierno, esas huellas en tu rostro cinceladas; es la obra mas perfecta de un escultor cauteloso, apresúrate amor, es solo un tramo y besarás mi rostro, y al entornar los ojos, seremos adolescentes renaciendo sin futuro.
Es la vejez, el presente y nos parece prematura, incontrolables las horas, son los goces, es la lucha, utopía constante, es la vida, todo echo, es el tiempo de recreos, volver a observar las estrellas, el milagro del firmamento, ver si sonríe la luna, es el instante amor, apresúrate que ya es tiempo…el Sol nos brinda su fulgor en el alma. Si miramos el ayer, danzaremos entre brumas y nostalgia, apresúrate amor…
Maricarmen
~ por María del Carmen Menéndez García en 15 Octubre 2009.
Escrito en ANGUSTIA, ESPERANZA, FE, VIVIR EL HOY, Vida
Etiquetas: AÑORANZA, ELEVARSE, SABIDURÍA, TEMPLANZA EN SU LUZ
Esa imagen de las hojas secas flotando por poco tiempo, lo dicen todo…me encantó Marí.La poesía perfecta y que tema!!!… Cariños.
Cada vez que lo leo me enamoro más de los (milagrosos instantes)recuerdos del amor del ayer.Cariños.